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Prepara tu coche para el invierno

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By A.Park Parking 12/11/2018
Con la llegada de los últimos meses del año comienzan a bajar drásticamente las temperaturas y el termómetro empieza a marcar un frío que pela, con unas condiciones meteorológicas más que adversas en algunos casos. Es por ello que el coche se convierte en nuestro compañero perfecto para cualquier ruta, pero también exige un mayor equipamiento y cuidados para mantenerlo en perfecto estado. Para garantizarte y asegurarte que no dará ningún problema y no te dejará tirado en mitad de la carretera, te proponemos una serie de accesorios la mar de útiles, prácticos y que no te harán un agujero en el bolsillo.

Además, como dice el sabio refranero español, "hombre prevenido vale por dos": revisar tu coche y diferentes componentes de cara al invierno te puede evitar muchos disgustos y apenas te llevará quince minutos. En otro artículo te explicaremos qué pasos debes seguir para comprobar todos los elementos y qué hacer si detectas que no están en buen estado.

Y es que en esta época del año no tienes que ir con un quitanieves, pensar que con tu coche familiar debes descuidar su mantenimiento o creer que según lo sacaste del concesionario ya llevaría los utensilios indispensables para cualquier emergencia. Necesitas preparar tu vehículo para el invierno, cuando las temperaturas caen de manera considerable y tu coche comienza a resentirse y con estos componentes asequibles ya podrás conducir tranquilo porque estarás preparado para todo.

1.- Neumáticos de inviernoSTRONG>
Muy importante. Son los elementos que unen nuestro coche con el asfalto, por lo que son de vital importancia para nuestra seguridad. Si llueve, y nuestros neumáticos están en mal estado, la posibilidad de hacer aquaplaning aumenta, por lo que es fundamental su revisión.



Si vives en un lugar donde hace mucho frío o con condiciones meteorológicas adversas durante varios meses al año, puedes optar por montar neumáticos de invierno, que son capaces de ofrecer un agarre muy elevado sobre agua, hielo y nieve, y sobre asfalto seco, siempre que éste se encuentre por debajo de los 10ºC. Olvídate de las cadenas, no hay nada para tu automóvil como unos buenos

2.- Batería y arrancador de batería
A partir del tercer año, la batería debe ser revisada en el taller, y más cuando llegan las bajas temperaturas. Con el frío, aumenta la posibilidad de que se descargue, y te deje tirado. Además, si llevas unas pinzas en el coche, te pueden sacar de un apuro en un momento dado en el que la batería se descargue.

Hay algunos cargadores eléctricos de una potencia máxima de 800 Amperios del tamaño aproximado de un smartphone y sin embargo cuentan con energía suficiente como para levantar cualquier batería adormecida por el frío invierno.



3.- Cadenas textiles para la nieve
Ligeras, fáciles de guardar y, sobre todo, fáciles de colocar, las cadenas textiles para la nieve las suelen ser medianamente baratas y por unos 40€ puedes tener algunas de cierta calidad de la talla L. Son un elemento que muchas veces obviamos, pero muy importantes si vas a hacer algún viaje por zonas de montaña o en días dónde alerten de nevadas a baja altura. Muy importante: Asegúrate de saber montarlas antes de salir.



4.- Cadenas duras para la nieve
Si no te la quieres jugar con las fundas textiles para la nieve, una buena alternativa siguen siendo las cadenas de toda la vida o algunas nuevas como las compuestas o híbridas, por las que apuestan fabricantes como Michelin para salir de los aprietos más complicados, con un precio de unos 100€ pero que serán muy bien invertidos en caso de apuro.





5.- Escobillas de limpiaparabrisas
Cambia los limpiaparabrisas si hacen ruido al funcionar o dejan rastro de agua. En el invierno son esenciales para que tengamos buena visibilidad cuando llueve o nieva. Un clásico, te has tirado todo el verano pensando que tenías que hacerlo pero no, definitivamente no cambiaste las escobillas de los limpiaparabrisas y ahora cada día de lluvia se convierte en todo un reto al volante jugándotela en la carretera.



6.- Líquido anticongelante.
Si no es adecuado, con las bajas temperaturas, puede congelarse el agua del radiador lo que nos impedirá arrancar el motor.



7.- Aceite del motor.
Si vives en una zona donde las temperaturas son bajas, lo mejor es que optes por uno de viscosidad baja (5W-40 por ejemplo). Así mejorarás la resistencia del motor.



8.- Manta y botiquín
Es muy recomendable llevar un kit de primeros auxilios con gasas, alcohol, algodón, esparadrapo… y una manta por si llega el caso en el que te quedas tirado y no puedes poner la calefacción, y así te puedas abrigar si las temperaturas son bajas.



9.- Bombillas H7 LED
En invierno, que anochece antes, existe escasa visibilidad y hay más probabilidad de lluvia, nieve o niebla, es indispensable que revises las luces, por tu propia seguridad y la de los demás. Y es que en esta época del año se hace todavía más imprescindible un buen alumbrado. Si tu coche lleva luces halógenas, si son de Xenon no las podrás cambiar fácilmente, es muy recomendable que lleves bombillas de repuesto, por si se te funde alguna. Por ejemplo, con unas bombillas H7 LED de unos 45€ te salvarán en este tipo de casos. No son baratas, de acuerdo, pero ahorran energía y mejoran las prestaciones.



10.- Asientos con calefactados
No necesitas dejarte un dineral, conducir un Ferrari, un último modelo, ni un coche de alta gama, ya que puedes contar con algunos extras de este tipo de automóviles en el tuyo y por mucho menos de lo que imaginas. Algunas fundas de asiento calefactadas tienen un coste de unos 18€, son agradables a la vista y mucho más al tacto, porque son de felpa y mantienen una temperatura de entre 40 y 60 grados.



11.- Funda de volante
Se puede llevar al Fary colgado del retrovisor, pero nada mejor que disfrutar del tacto fino y cálido de un buen volante. Si tu automóvil no dispone de uno de ellos, no te preocupes, porque existen fundas de microfibras de unos 12€ para no congelarte las manos en los duros atascos invernales-infernales.



12- Inflador portátil de neumáticos
Debido a los cambios bruscos de temperatura, la rozadura normal con el movimiento y al uso de ciertas cadenas, los neumáticos suelen perder la presión adecuada. Si no tienes una gasolinera cerca o te quedas tirado en mitad de la nada, nunca es desaconsejable llevar un práctico inflador eléctrico con un coste aproximado de unos 50€.



13.- Cubierta protectora para el hielo
Protege la luna de tu coche del rocío, lluvias, granizo y, sobre todo, de las heladas de la noche. Hay fundas de todos los estilos pero por menos de 20€ tendrás algunas de autentica calidad e incluso reversibles para que en verano repela el calor.



14.- Rascador de hielo
Si te es tedioso ponerle la cubierta de la que hablamos en el punto anterior todas las noches, tu coche duerme en la calle tras horas buscando aparcamiento y quieres llegar pronto a casa o si simplemente crees que no merece la pena para los dos días que la vas a usar porque vives en un clima cálido habitualmente, puedes comprarte un práctico rascador de toda la vida por unos cinco eurillos.



15.- Aspiradora inalámbrica para coche
Si limpiar en casa ya es un engorro, hacer lo mismo en el coche es ardua tarea. Con la lluvia, hojas, lo que trae consigo el invierno es mayor suciedad en el vehículo, lugar al que accedemos con los abrigos mojados, los paraguas y sobre todo, los zapatos embarrados. No te preocupes, hay aspiradores con batería de litio portátiles y recargables por unos 50€ que harán que dejes tu coche impoluto.


Muchas de estas recomendaciones parecen obvias, pero por eso mismo, muchas veces te las puedes pasar por alto, y nunca viene mal recordarlas, por la seguridad de todos.

Recuerda que...
Si llueve: Debes aumentar la distancia de seguridad con el vehículo que te precede, al menos, un 50% y reducir la velocidad. Enciende las luces de corto alcance y conecta el sistema de climatización. Actúa sobre la dirección o los pedales con más suavidad de lo normal.
Si hay niebla: Haz lo mismo que si lloviera pero, además, reduce aún más la velocidad, conecta los faros antiniebla y aumenta la distancia de seguridad hasta el doble que en lluvia. No conectes nunca las largas -verías menos por el reflejo de la luz sobre la niebla.- Si la niebla es muy densa, guíate a través de las líneas blancas de la carretera.
Si nieva: Haz lo mismo que en el caso de la niebla, pero no superes los 40 km/h, evita pisar el freno, acelera con mucha suavidad y gira la dirección con extrema delicadeza.



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